lunes, julio 07, 2008

Echar a volar


Tres. Estos días hemos conocido una de las peores noticias que nos podían llegar. Para quien no recuerde el asunto que nos ha tenido en vilo más de dos meses, ahí va: el pasado 20 de abril, el padre Adelir Antonio de Carli, se ató a la cintura unos mil globos de los de toda la vida, de colores alegres, muy festivos ellos, y se echó al aire para batir el record de permanencia con este sencillo pero sofisticado sistema, que estaba en 20 horas. Su objetivo era pedir más derechos para los camioneros de su parroquia. Poco después de su partida, arreciaron los vientos, soplaron con ira traicionera, y el padre Adelir Antonio de Carli, ascendió y ascendió y se desdibujó camino del cielo. Nada volvimos a saber de él hasta hace apenas tres días, cuando el barco remolcador Ana Gabriela encontró su cuerpo flotando a 100 kilómetros de la costa de Maricá, en Rio de Janeiro. Y digo que es una de las peores noticias que podíamos conocer porque ya estábamos empezando a creer en este sistema de desaparición. Proletario, festivo y eficiente. A nosotros no nos faltan razones para cosernos al cinturón un buen puñado de estos globos, pero claro, seamos honestos, ahora que sabemos cómo, dónde y cuándo acaba la historia, no creo que nadie se atreva. ¿No habría sido más saludable ocultar el hallazgo del cuerpo sin vida de este valiente sacerdote? Seguir pensando que, si se complica la cosa, siempre nos queda la posibilidad de echar a volar y suspendernos sobre las razones que nos empujan a hacerlo. ¿Que qué razones? Ahí van algunas.

Dos. Esto que voy a contar es absolutamente real, por muy poco creíble que parezca. Hace año y medio nosotros acudimos a una promotora para que nos enseñaran los planos de algunas viviendas que tenían a la venta. La que nos gustó (66 metros cuadrados construidos), además de una terraza mínima, el suelo entarimado y dos habitaciones bastante modestas, tenía un precio de 205.000 euros. Hicimos cuentas y nos marchamos con la música a otra parte. Pues bien, hace un mes aproximadamente, el mismo comercial que nos atendió, el mismo que nos pedía que no nos lo pensásemos mucho porque tenía a tres parejas esperando y una de ellas a puntito de dar a luz, el mismo que nos enumeraba concienzudamente las virtudes del ladrillo tabiquero y las comodidades de la tarima flotante de calidad media-baja, el mismo que nos dio la señas de la sucursal bancaria con la que habían llegado a un acuerdo inhumano, nos volvió a llamar y nos ofreció el mismo piso por 154.00 euros. Lo que le gritamos a través del manos libres del coche no se puede reproducir aquí por una cuestión de decoro. ¿Es o no es para echar a volar?

Uno. He seguido la Eurocopa con una fidelidad casi absoluta. No sólo a España. Habré visto el 90% de los partidos. Y creo que es la primera vez que lo hago. Por supuesto, yo era de los que no querían que Luis Aragonés seleccionase a Raúl bajo ningún concepto. De hecho, cuando el seleccionador español acudió al programa ‘Tengo una pregunta para usted’, envié unos cinco mensajes de apoyo y de agradecimiento profundo por haber tenido la valentía, no de olvidarse de Raúl, sino de decir abiertamente que no contaría con él (porque no es bueno tener a alguien que malmete en un equipo). ¡Viva Luis Aragonés! Hasta aquí, teniendo en cuenta que ganamos el campeonato, no hay razones para atarse globos y echarse al aire. Pero es que he obviado lo que me ocurrió el día de antes de la final. Amanecí sin televisor. Mi cuñado, propietario del televisor LCD de altísima resolución de 32 pulgadas que tenía instalado en mi casa desde hacía un par de meses por cuestiones que no vienen al caso, pasó a primera hora de la mañana y se lo llevó mientras yo dormía. Lo llamamos y nos dijo que tenía un comprador, que ya le había entregado una señal y que quería ver la final en esa pantalla. Durante hora y media estuve tumbado en el sofá en estado semicataléptico, pensando que tendría que ver el partido en ese televisor entrado en carnes que oculto bajo una manta en el sótano como una de mis mayores vergüenzas, pensando que ya no vería con precisión las gotitas de sudor en la frente de Fernando Torres, ni los salivajos enfurecidos de Dani Güiza, ni la rabia líquida en los ojos de Luis Aragonés, después de tanto ataque y mala baba. Y sí, lo reconozco, estuve a punto a atarme globos a la cintura y echar a volar. Pero he optado por la venganza.

Juan Manuel Gil

6 comentarios:

LUZ dijo...

3- Yo, para echarme a volar ya tengo mi pilotito autómatico, desarrollado a causa de fuerza mayor y por acuciante necesidad para sobrevivir a mi estresante ritmo de vida. Aunque todavía estoy aprendiendo a manejarlo, cada vez conecto y desconecto con más facilidad ¡¡ una maravilla!!
2- lo de la vivienda inhumano, lo del gasóleo indignante (qué pena que al trabajo no puedo ir en bicicleta), lo del Euribor (4,994 p.p. a día de hoy el mensual) subiendo y sin expectativas de que baje, dicen que para frenar la inflación, yo me ahorro el comentario para no herir sensibilidades.
1- Craso error, extraigo de la lectura que tu cuñado tenía las llaves de tu casa. Regla básica del manual del joven emparejado “bajo ningún concepto permitas que las llaves de tu vivienda caigan en manos de ningún familiar”.
0- Me encanta volver a darme un chapuzón en estas aguas refrescantes, es saludable con estos calorcitos. Por cierto, agradecería si alguien conoce Asturias y Cantabria que me de ideas para visitar lugares bonitos, marcho dos semanas en agosto y ya estoy preparándome la ruta.

Juanma paisano un saludo y buen verano!!.

Olvido dijo...

Amigo Juanma, en más de una ocasión he pensado atarme globos al cinturón para echar a volar, o en ponerme un par de bolas de acero atadas a los tobillos y arrojarme por un espigón, pero siempre que empezaba a inflar globos o a buscar los grilletes en mi sótano me venía a la mente la imagen de pajarillos y peces asustados, inocentes del todo de los males que a mí me persiguen, así que al final optaba por el clásico remedio de la cuchara y un litro de helado de chocolate...
Respecto a la Eurocopa, yo me la he tragado a través de una pantallita de 19 pulgadas, junto con un iluso que me decía: "Cálmate si al final no van a ganar" -momento para contar lo globos necesarios para llegar a la luna-, en la que más que un campo se veía un futbolín. Así que al final es mejor pensar que no hay mal que por bien no venga, verás como para el mundial encierras a tu cuñado en el trastero y te preparas dos teles de repuesto.
Un saludo.

Juan Manuel Gil dijo...

amiga luz, un lujazo ese de controlar el on/off del estrés. No es exactamente así lo de las llaves, pero casi, casi. gracias por volver a estas aguas. amiga paisana, tengo la duda de si nos conocemos en vivo y en directo, si alguna vez nos hemos cruzado camino de la panadería o en la puesta de bandas de las reinas de la fiestas en honor a la virgen del carmen. pásatelo bien por el norte.

amiga olvido, me he comprado una tele que no tiene compasión con el maquillaje de los presentadores de informativos. me alegra tenerte por aquí de nuevo.

LUZ dijo...

Juanma sabes algo de esto?? http://www.redasociativa.org/gas/?q=node/1029
Estoy muy interesada pero pregunto por ahí y nadie sabe decirme nada de lo de las firmas y de las concentraciones. En cuanto a lo del vivo y el directo sí, en mayo hizo mi sobri la comunión y enseñándole las fotos de la mía resulta que ahí estabas tú también!! Eso sí que ya no lo recordaba. Llegué a este blog por casualidad hace unos meses, no conocía nada de tu trayectoria literaria. Me conmovió la lectura del gaseoducto, la sensibilidad que desprendía y que yo comparto, lo que hizo despertar mi interés, por eso después leí Inopia, lo que me ha llevado a confirmar lo que ya intuía, que eres un magnífico escritor y que enganchas con todo lo que escribes. Por eso me gusta nadar por aquí de vez en cuando. Así que, si lo que me preguntas es si nos hemos visto; sí. Si nos conocemos; al menos ahora un poquito más.

Juan Manuel Gil dijo...

amiga luz, sí, algo sé. de hecho, durante algún tiempo estuve de alguna manera detrás del asunto -salvo que se trate de un asunto distinto al mío-, e incluso llegué a escribir una especie de manifiesto que no sé muy bien dónde acabó, pero que, en principio, si iba a leer en la manifestación. lo cierto es que todo se ha ido diluyendo. intuyo que por dos razones: por la escasa implicación de la gente del barrio y por las presiones que han llegado de una forma velada desde arriba en plan asustaviejas. no sé si todo esto renacerá, porque con estas cosas nunca se sabe,pero hay que estar alerta. si hemos compartido foto de comunión -aunque fuera accidental- somo vecinos para el resto de nuestros días. gracias por tus palabras. date un baño cada vez que te apetezca en esta casa.

Palbo dijo...

¿Qué es la inspiración? ¿Existe? ¿Tiene algo que ver con la Infinita Paciencia? ¿Why am I really here? ¿Quién es usted? ¿Puedo meterme en su vida?