domingo, mayo 18, 2008

Notebook: lecturas

Cuatro. Cuando usted lea este artículo, la edición 2008 del Festival del Libro y de la Lectura habrá tocado a su fin. Si no asistió a ninguna de sus noches, tiene razones para lamentarse. El teatro Apolo, durante algo más de una semana, se ha vestido y desvestido ante unas cifras de público que no suelen ser habituales en el resto de actos librescos que jalonan el año. Un resumen del saldo podría ser el siguiente: Manuel Rivas dejando volar las cometas; el dramaturgo José Luis Alonso de Santos atando piedras a las cometas; las poetas Yolanda Castaño, Estíbaliz Espinosa y María Lado intentando ser cometas; y el costurero Adolfo Domínguez disfrutando, más que de las cometas, del viento que las hace cometas.

Tres. Acabo de leer que la Junta de Andalucía se ha comprometido a conectar los municipios del poniente, el Bajo Andarax y Cabo de Gata con una especie de tren híbrido; algo así como un tranvía, pero con nombre de recalcón: tren-tran. Me pregunto si se acordarán de El Alquián a la hora de decidir los apeaderos, del mismo modo que se acordaron para poner un gaseoducto y un aeropuerto, o, sencillamente, este tren será otro más que pase de largo. Me cuentan que hay políticos que ya le han puesto nombre al barrio: punto muerto. Al este los residenciales de El Toyo y el Parque Natural, al oeste el campus Universitario. Entre un punto y otro: El Alquián y el gaseoducto y el aeropuerto y, algo más allá, el vertedero de la ciudad y una planta de tratamiento de aguas residuales. Me dijo el escritor Manuel Rivas con su habitual ironía y sentido del humor: ‘Quizá se trate de una conspiración’. No lo descarto.

Dos. También acabo de leer ‘Sale el espectro’, del escritor norteamericano Philip Roth. Se trata de su última novela, y en ella vuelve a dar vidilla al viejo escritor Nathan Zuckerman, una especie de trasunto del propio autor, que decide volver a la ciudad, después de muchísimo tiempo apartado y encerrado en su escritura, para tratarse las incómodas secuelas de una operación de próstata. Ese viaje de retorno a Nueva York sacudirá con violencia sus miedos y deseos más radicales. Lo cierto es que no está a la altura de algunos otros de sus títulos como ‘La mancha humana’, ‘La conjura contra América’ o ‘El lamento de Portnoy’, pero el lector agradece la mirada implacable, afilada y, a la vez, compasiva del único escritor norteamericano vivo cuya obra ya está publicada en la Library of America. Que es como decir que se caga la perra de lo bien que escribe. Si no han leído aún nada de Philip Roth, apúntenlo en su lista de propósitos veraniegos.

Uno. ¿Qué aún no tiene lista de lecturas veraniegas? Aquí van unas cuantas recomendaciones, pero les advierto que no son lecturas que se lleven bien con la insolación y los cortes digestivos. Son más de sombrajo y atardeceres. Primera. ‘España’ (DVD Ediciones), del escritor zaragozano Manuel Vilas. Una novela desconcertante que te exige tanto como te da. Casi parece un blog, un repositorio de materiales inteligentemente dispuestos, una forma totalmente distinta de contar lo pensado. Segunda. El ensayo de Joyce Johnson titulado ‘Personajes secundarios’ (Libros del asteroide). Bueno, más que ensayo, memorias, y, más que memorias, relato. Se trata de un libro necesario para entender algo mejor lo que se dio en llamar ‘Generación Beat’. Ya saben: los Burroughs, Ginsberg, Corso, Kooning y Kerouac. Con éste último, Joyce Johnson mantuvo una relación durante años, lo que la convirtió en testigo y protagonista de excepción. Y tercera. ‘El viento ligero en Parma’ (Sexto Piso) de Enrique Vila-Matas. Se trata de una ordenada recopilación y disposición de textos que transitan por el extenso terreno de una literatura cuyos manidos límites se desdibujan para reinventarse. Este libro está lleno de libros. Y de películas, anécdotas, escritores, ciudades y años inolvidables. Enrique Vila-Matas en estado puro.

Juan Manuel Gil

7 comentarios:

PEPE dijo...

“…A punto de desaparecer y de volver a empezar.” (Inopia. Cinco)

No sé si el punto equidistante entre tus desapariciones, tus fugas, y mis búsquedas se ubica en la cordura o en la rebelión –tampoco quiero a estas alturas arriesgarme a saberlo-, pero tengo la certeza de que comenzar de nuevo es una forma tan perentoria como trágica, por convulsa, de perpetuarse. En la cuenta atrás, tras el cero, yo coloco nuevamente el cien, para que así todo comience nuevamente, como en la vida, como en la condenada existencia.

Hace tiempo que me acerco a la destrucción –desaparición- con el único anhelo de observar mejor la belleza, buscando un contrafuerte en el que asentar mi esperanza en el futuro, por eso pienso que Abdón ronda aledaños de Inopia.

Inopia me ha dejado el regusto de tristeza necesario para poder mirar a Mario, mi hijo, y pensar en toda una vida por delante, y reafirmarme así en que ojalá no se agote en lo imposible.

Si fuésemos conscientes de la fuerza de la palabra, sólo los buenos estarías licenciados para escribir.

Posdata.- “No juzgues porque con la misma vara serás juzgado.” San Marcos

Hay asuntos en mi profesión que rapiñan en los adentros como solitarias dentadas y rabiosas, que me desvelan harto de dolor ajeno hasta hacer mío propio el tiempo insomne que me es robado; que se repiten a gritos, como el otoño de Abdón que tú vas a leer Juan Manuel, en un silencio atronador. Os hablo de personas que acuden al despacho buscando remedio, pero también consuelo, personas que nos vuelcan el problema como único medio de que no les estrangule dentro. Y os aseguro que es imposible evitar el contagio. Eso también va con la profesión de abogado.

Por cierto, Juan Manuel, tienes una suerte tremenda de tener tan buenos lectores y tan buenos amigos.

Un abrazo a todos.

Toca desaparecer, dejar de dar el coñazo, aunque espero que no para siempre.

Pepe

Juan Manuel Gil dijo...

amigo pepe, comentarios como el tuyo hacen sentirme feliz de haber abierto esta casa -que espero que hagas tuya cada vez que quieras-. eres un gran nadador. eso intuyo. así que bienvenido. ayer, mientras esperaba una llamada, leí el prefacio de tu novela y pensé, nada más comenzar, que algo en común tenía con inopia. ronda aledaños. los aledaños me gustan. la literatura siempre está en los aledaños. la literatura que más me interesa. te espero por aquí.

Olvido dijo...

Hola, amigo Juanma. Yo soy de los que, aun habiendo asistido a algunas de las noches LILEC-08, tengo razones para arrepentirme, y también para no hacerlo. Puedo afirmar que me gustó el 100% de las formas y el 90% de los contenidos, y con esto quiero decir que me encantó oír la poesía mezclada con música, vídeos y fotografías, pero no me llegaron tanto algunas experimentaciones...
Sin duda alguna, al menos para mí, la estatuilla se la llevó David del Águila y su "El lugar del poeta", me quedé fascinada. Por suerte, ya que algunas televisiones tienen los derechos, podremos disfrutarlo en algún otro momento.
Tampoco me quiero olvidar de la visita a la casa del poeta, todo un disfrute para los sentidos...
En general, puedo decir que, si Dios quiere y no pasa nada -lo que se suele decir por mi tierra-, LILEC-09 me tendrá esperando en su puerta.
Un saludo.

luna dijo...

qué bueno Personajes Secundarios.

quiero ser como ella.

Juan Manuel Gil dijo...

amiga olvido,a decir verdad, yo he pasado una semana de lujo. lilec, además de todo eso de lo que hablas, me ha traído a un gran amigo: Óscar Santos, autor del libro de poemas 'Infierno sostenido' y director del programa radiofónico 'La noche a tientas'. Yo también espero el próximo lilec.
luna,contigo me adelanté y te lo recomendé antes que al resto de nadadores. me alegro de que acertara con la propuesta.

Perseo dijo...

Cuatro: en tu resumen de saldo te has dejado -y en esto coincido con Olvido- a David del Águila. Aunque bien pensado, a lo mejor es un descuido intencionado. A lo mejor piensas que no tiene nada que ver con todo lo anterior.

Tres: los límites de la periferia. La parte de adentro de las afueras. Qué le vamos a hacer...

Dos y uno: si no te importa, añado uno a la lista. Residuos, de Tom McCarthy. Se trata de una novela inteligente, con auténticos destellos de brillantez y humor exquisito.

Juan Manuel Gil dijo...

amigo perseo, no lo he olvidado. es que por razones que no vienen a descuento no pude asistir a la proyección. pero, casi todos, no todos, me dicen que sí, que ha sido de lo mejorcito del festival. espero tener ocasion de verla bien pronto. leeré el libro de tom mcCarthy.